Argentina puede volver a ser una nación grande, un país para todos. Esa es la promesa de nuestra Constitución Nacional, que en su Preámbulo invita a poblar estas tierras a todos aquellos que buscan la libertad y la prosperidad.
Esa promesa ha sido incumplida. Argentina es hoy una gran promesa incumplida. Nuestra generosa dotación de recursos humanos y naturales significó incontables posibilidades económicas que han sido sistemáticamente desaprovechadas por la vieja política. La incapacidad para acordar reglas de juego y políticas de Estado de largo plazo nos ha impedido desarrollarnos de manera sostenible, lo que ha provocado, al mismo tiempo, una vergonzosa brecha social.
Los principales obstáculos a nuestro desarrollo han sido nuestros propios desacuerdos. Las diversas corrientes políticas de nuestra historia fueron avanzando en la incorporación de derechos civiles, políticos y sociales, pero cada uno de estos avances se dio en el marco de la discordia, de la transformación del adversario en enemigo, del faccionalismo. Tras dos siglos de estas estériles peleas, hay una nueva generación de argentinos que ha aprendido las lecciones de la historia; que no quiere repetir el pasado, sino construir un futuro mejor para nosotros y para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.
PRO representa a esta nueva generación, la generación que aprendió que fuera de la democracia nada es aceptable; que sin un correcto funcionamiento de las instituciones republicanas nada es sostenible; que sólo con desarrollo económico de largo plazo y con inflación controlada es posible disminuir la pobreza y la inseguridad, mejorar la calidad de vida de los argentinos y crear una nación grande que nos contenga a todos.
La Fundación Pensar es la usina de ideas de PRO. Su misión principal es la de diseñar las políticas y coordinar los equipos técnicos para un gobierno nacional del partido, apuntando en el corto plazo a la candidatura presidencial de Mauricio Macri. El equipo de Pensar, como el equipo de PRO en general, se compone de especialistas provenientes de distintos lugares de la sociedad que nos involucramos en política porque queremos cambiar esta historia, porque aún tenemos esperanza en que aquella promesa de una nación grande puede convertirse en realidad.
Nos dedicamos a pensar el país porque creemos que las ideas importan y que el debate genera mejores herramientas para la acción. Para cambiar la historia necesitamos que las políticas gocen de amplios consensos y eso se construye a través del diálogo y del debate, respetando puntos de vista ajenos y sosteniendo los propios con fundamentación, pero siempre pensando en la gestión, en transformar la vida de los argentinos llevando esas ideas a la realidad: haciendo.
Así como la gestión del PRO en la ciudad de Buenos Aires hizo más en 2 años que todos los anteriores en 10, sabemos que podemos contribuir a hacer de Argentina un gran país. Para ello es necesario desencadenar el potencial productivo de nuestros empresarios y trabajadores, para generar empleos de calidad con salarios crecientes que no sean carcomidos por la inflación. Necesitamos también reconstruir un Estado con capacidad de gestión, para que tenga el papel activo que nuestra Constitución le asigna en la promoción del desarrollo.
Como en la Ciudad, donde PRO realiza obras de infraestructura hídrica y vial que habían sido postergadas por décadas, debemos consensuar un Plan Nacional de Desarrollo que contemple las necesidades de inversión en rutas, ferrocarriles, puertos y energía. Así podremos aprovechar la oportunidad histórica que nos ofrece un mundo que quiere comprar lo que Argentina produce, y mejorar la calidad de vida de los argentinos. Y para ello es necesario, también, generar y mantener políticas inteligentes y modernas de inclusión social. Así como en la Ciudad la gestión PRO avanzó en educación (con la enseñanza de inglés desde primer grado e invirtiendo en edificios e informatización), en salud (con más ambulancias y más centros de atención primaria) y en desarrollo social (con centros de primera infancia y transparentando planes sociales), debemos hacerlo en todo el país porque todo argentino tiene derecho a participar de la promesa de nuestra nación.
En esto, y por esto, trabaja la Fundación Pensar: en la propuesta de políticas públicas para construir una nación grande; para la consolidación de una alternativa política nueva que tuerza el rumbo de nuestra historia; para mantener viva la esperanza en aquella promesa; para hacer un país para todos.
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